Tu beso, almíbar fresco que he probado
festival de manjares en mi boca,
me han hecho desear con ansia loca
quedarme para siempre a ti aferrado.
Con tu amor en mis manos he logrado
calmar este calor que me sofoca
con más razón mi voz tu nombre evoca
cansando más mi cuerpo doblegado.
Curame las heridas con tu beso
envuelveme el deseo entre tus dedos
y dale rienda suelta mi embeleso.
De mi vida despeja mis enredos
de tu mirada profunda hasme preso
dejando que repose en tus viñedos.
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miércoles, 31 de marzo de 2010
viernes, 19 de marzo de 2010
Sirenas Encantadas (Soneto)
Sirenas encantadas dan su canto
en esta noche cálida estrellada
llegando hasta mi barca encadenada
haciéndome volar hacia el encanto.
Se cae mi alma al piso, la levanto
ayudado por música afinada
que por una nostalgia acompañada
transforma mi alegría en un quebranto.
Delfínes acompañan mi trayecto,
veo cruzarse miles de gaviotas
mientras yo, en el navío soy selecto
por ninfas del océano devotas
de su danza, su canto y del efecto
que causa, la mayor de mis derrotas.
en esta noche cálida estrellada
llegando hasta mi barca encadenada
haciéndome volar hacia el encanto.
Se cae mi alma al piso, la levanto
ayudado por música afinada
que por una nostalgia acompañada
transforma mi alegría en un quebranto.
Delfínes acompañan mi trayecto,
veo cruzarse miles de gaviotas
mientras yo, en el navío soy selecto
por ninfas del océano devotas
de su danza, su canto y del efecto
que causa, la mayor de mis derrotas.
domingo, 14 de febrero de 2010
Tu Exilio (soneto)
Una noche dejé que te escaparas
en busca de aventuras irreales.
Dejé que fueras hacia los astrales,
tras de sueños que quise, tu alcanzaras.
Mientras yo me quedé en los arrabales
dejé que Epifanías abrazaras
y miles de utopías las soñaras,
a la vez, yo lloraba en aguajales.
Ahora has regresado de tu exilio
en busca de mi abrigo y mi calor,
te recibo como ese adorador.
Con quien hace tiempo viviste idilio
pero al que usaste como un utensilio
y ahora miras como salvador...
en busca de aventuras irreales.
Dejé que fueras hacia los astrales,
tras de sueños que quise, tu alcanzaras.
Mientras yo me quedé en los arrabales
dejé que Epifanías abrazaras
y miles de utopías las soñaras,
a la vez, yo lloraba en aguajales.
Ahora has regresado de tu exilio
en busca de mi abrigo y mi calor,
te recibo como ese adorador.
Con quien hace tiempo viviste idilio
pero al que usaste como un utensilio
y ahora miras como salvador...
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